Kit de supervivencia para mamás




Ser mamá está cañón, ¿apoco no? Implica hacer muchos esfuerzos, organizarte, tener paciencia, llorar a veces, reírte mucho, perder la cabeza y sentirte súper enamorada de tus pequeños torbellinos. Todo en un solo día.

Con esta dinámica, es fácil que una termine un poco loca, al menos yo así me he sentido en muchas ocasiones, como que ya no me gira la ardilla o llegadas las 8 de la noche ya estoy como una zombie viendo hacia la nada mientras mi hijo menor me jala el pantalón pidiéndome su “tete”.

Es muy fácil perderse en la dinámica de ser madres y olvidarnos de nosotras mismas; pero esto tiene consecuencias. Por eso considero importante que como mamás, hagamos un esfuerzo por rescatarnos a nosotras mismas cada día. Entregarnos al 100% en nuestro rol de mamás puede hacer que nos olvidemos de algo mucho más importante: nuestro bienestar.

Mi lema es que primero tengo que estar bien yo para que lo demás funcione de manera óptima; en este sentido, no puedo darles lo mejor a mis hijos si yo me la paso frustrada porque no estoy atendiendo mis necesidades básicas como ser humano y no me quito nunca la cachucha de mamá para ponerme otras en las que también debería desenvolverme: pareja, mujer, amiga, profesionista o emprendedora, etc. Si no me crees, consulta en cualquier portalde psicología las necesidades básicas del ser humano: socio afectivas, deidentidad, de autorrealización, de reconocimiento, afiliación, etc.

Nutrir tus otras áreas es un regalo que te debes hacer todos los días y no es un acto egoísta sino de amor.

Kit de supervivencia para mamás


Terapia
Ya sé, ya sé. Doy mucha lata con esto de tomar terapia pero es que te juro que fue mi as bajo la manga y fue lo que, junto con los estudios de mi maestría en Procesos de Desarrollo Humano, me ha ayudado muchísimo a salir de la depresión en la que estuve hace algunos años. Por eso, sí, es una práctica que te súper recomiendo.

Ahora, si no es algo que quieras hacer, entonces busca algún grupo de apoyo: clubes de mamás, reuniones de la Liga de la Leche, qué sé yo: un espacio que sirva para el desahogo y la catarsis sin juzgar, donde te sientas soportada, comprendida y sobre todo, empoderada.

Ejercicio
Definitivamente activarme físicamente es algo que me ayudó a salir de mi letargo. No importa qué hagas, no tienes que meterte a un gimnasio o pagar por clases de yoga o pilates. Salte a caminar, baile adentro de tu casa (mientras porteas a tu bebé, por ejemplo). Si aún tienes hijos pequeños, salte con ellos, en la carriola o porteándolos; y si puedes hacerlo sola, mucho mejor. Camina, piensa qué actividad física te gusta, o retoma aquella que dejaste hace tiempo.

Lectura relacionada: "Portear ha salvado mi post parto. 8 razones por las que lo recomiendo.

Por ahora no pienses en que no tienes tiempo (yo lo hacía siempre pero en realidad eran pretextos inconscientes), ahora sí que como dice el eslogan de Nike: solo hazlo. Así sin pensarla tanto, hazlo y verás cómo empiezas a sentirte mejor.

Un diario
Una manera de reencontrarme conmigo misma fue retomar mi diario: escribir sobre cómo me siento, qué me hace sentir bien durante el día, qué me frustró, me ha ayudado a reconectarme con quien soy. Ahí puedo desahogarme totalmente y escribir sin censura. 

Es liberador, además de que me ha ayudado a desarrollar mi inteligencia emocional y mejorar mi relación sobre todo con mi pareja, porque cuando me enojo o frustro por algo, si tengo oportunidad, primero escribo y despotrico en mi diario: miento madres y todo el show, pero al final me siento más tranquila porque ya me desfogué y eso me permite comunicarme más asertivamente con mi pareja: ya sin gritos o sin reclamos.

Un pasatiempo
No importa cuál sea. En mi caso es leer y sí, es cierto que a veces no tengo chance en todo el día de abrir un libro, pero trato de hacerlo seguido. Piensa en algo que te guste hacer, que te quite por un momento de tu rol de mamá o ama de casa. Algo que mientras lo hagas, te transporte a otro estado mental: desde colorear mandalas, hasta cocinar, tejer, qué sé yo.

Ten ese pasatiempo como algo solo para ti, y regálate ese momento más de una vez a la semana. Lo mereces.

Una agenda
Antes de entrar en este punto, tengo que decirte que soy una persona muy metódica y una freak de la estructura, jaja (o sea que tal vez este punto no funcione para todas). Entiendo perfectamente que cuando eres mamá, llevar una agenda es lo que menos se puede hacer porque nuestros hijos nos van marcando qué hacer. Eso pensaba yo y anduve por la vida sin estructura durante unos dos años aproximadamente. 

No tener una estructura fue uno de los factores que aportó a mi depresión.

Ahora que retomé mi agenda, me di cuenta que tener una estructura realmente me ayudó a reacomodar mi vida. De hecho hice un gran descubrimiento: no tener una estructura (perdón por repetir tanto la palabra) fue uno de los factores que aportó a mi depresión.

Claro, en muchos casos no puede ser tan rígida, pero plantearte compromisos diarios te ayuda a motivarte. En mi caso, puesto que mis hijos ya van al colegio y ya no son bebés, puedo hacer más uso de mi agenda; pero para cuando todavía están peques y si tal vez están contigo todo el tiempo: anota las cosas que son obvias como: bañar a los niños, ir al súper, hacer de comer, bañarme, dormir a los niños.

¿Te digo por qué te lo recomiendo? Porque cuando palomeas las tareas que ya hiciste, te sientes bien contigo misma. Ojo, que no hay que anotar 20 cosas en una lista de un día, y tampoco pasa nada si no palomeamos todas las actividades: enfoquémonos en lo positivo, lo que logramos y permitámonos sentir ese empoderamiento.

Vida social
Y no, no me refiero precisamente a salirte cada fin de semana a echar cheve con tus amigas, que claro que estaría padre, jaja, pero entiendo que no todas nos divertimos de la misma manera. En mi caso, una desvelada no es lo que mejor me funciona. El objetivo es seguir en conexión con tus amistades; y vida social significa que sigas en comunicación con ellas: reuniones en casa, un cafecito, un playdate, una llamada telefónica, etc. Pero permanecer conectadas.

Lectura relacionada: Léase en caso de crisis (solo para mamás estresadas).

Hace tiempo leí una frase en algún lugar que me gustó mucho y aunque no la recuerdo tal cual, dice algo así: tener vida social es uno de los mejores regalos que una madre puede darle a sus hijos.


¿Cuál otro elemento agregarías a tu kit de supervivencia? ¡Comenta!


Créditos de la foto: Omar Lopez on Unsplash

Comentarios

  1. Yo agregaria date un "Gustito", o un obsequio que sea solo para ti, sin sentirte culpable, debes en cuando no hace daño y no hablo de despilfarrar el dinero que no tienes o que sueles ocupar para otra cosa, simplemente debes en cuando permitirte comprarte algo que tu quieras desde lo mas pequeño un chocolate amargo delicioso, hasta un bolso que viste, una ida al salon o que mejor un masajito... ese pequeño detalle te renovara y te sentiras mucho mejor y hasta de buen humor, pero hazlo y de verdad sin remordimientos, antes de adquirirlo piensa y dilo "Me lo merezco" ;)

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